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lunes, 8 de febrero de 2016

Algo murió

Y un día de improviso,
como suceden siempre estas cosas. 
me encontré velando todos los sentimientos que tuve por ti.


viernes, 13 de noviembre de 2015

De lejos

Hacía mucho tiempo que no nos veíamos  y aún así no parecía el suficiente. Hoy nuestras miradas se cruzaron y en tus ojos vi un atisbo de algo que podía ser odio.
Lo siento por ti.
No te creas que los puñales que me arrojaste desde tus pupilas encendidas me han herido, al contrario, no se puede odiar lo que nunca nos importó. 
Si hoy me odias, será porque ayer me amaste.
Si me desprecias, será porque ayer me valoraste.
Y si estás resentido, será porque ya no puedes tenerme.
Yo te veo y solo puedo alegrarme, mientras sigo mi camino, alejándome.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Besos de jardín

Os miro entrelazados,
en el banco del jardín,
jóvenes y enamorados
bajo el cielo color añil.
Os veo comeros a besos,
sin saber que estoy ahí,
mis dolorosos recuerdos,
¿Qué fue de ti y de mí?
Aún te pienso todo el día,
y cuando no puedo dormir,
en esa casa triste y fría
desde que no estás allí.
Me pregunto en agonía,
a dónde fueron tus besos,
que partieron en caricias,
en busca de otros puertos.
Se teñirá el cielo de negro,
cómplice de la juventud,
él, que tapó los nuestros
se quedó cuando huiste tú.





lunes, 14 de septiembre de 2015

Más allá del dolor

Te alejaré de ese mundo,
que siempre te daña,
pintaré un mar azul oscuro
y zarparemos por la mañana.
Una isla como refugio,
un fuego y una cabaña,
así sin grandes lujos,
tú la joya más preciada.
Una barrera de corales,
será nuestra armada,
que detenga los males 
que la marea traiga.
Tus ojos ya no gritarán,
las lágrimas que callas,
pondré en tu boca sonrisas
y en tu vida, un mar en calma.


sábado, 5 de septiembre de 2015

Regalos

No es lo habitual, pero hoy os traigo una pequeña reflexión. Podría haberla escondido en medio de un relato, o un cuento, tal vez una poesía, pero habla de la sencillez y así, sin glandes florituras debe ser trasmitida. Me lo exigió encarecidamente ;)



El mejor regalo que recibirás, no irá envuelto en papel de colores, ni adornado con cintas brillantes, porque el alma se regala desnuda, con su naturaleza sencilla, con su belleza salvaje que algunos no logran comprender, con los colores que pintan la sinceridad, adornada con la promesa de estar siempre ahí, con el papel que no hay que firmar, porque el alma se entrega con la confianza,con los ojos cerrados y con la fe de que la otra persona la valorará. 
Cuando un regalo tan valioso caiga en tus manos, venga de quien venga. mímalo, cuídalo y corresponde.


lunes, 17 de agosto de 2015

Floreciendo al amor

"Los corazones no deberían ser de asfalto" me repetía diariamente en mi inspección matutina.
Buscaba entre las grietas que el tiempo había formado, un atisbo de vida, cualquier mala hierba que pusiera algo de verde en mi órgano amador. Podría ser, un trébol (ya no pedía de cuatro hojas), o tal vez un diente de león, para poder soplarlo suavemente y verlo mecerse; incluso me hubiese conformado con un cardo.Era tal mi desesperación.
¿Quién me habría mandado arrancar de cuajo el jardín que allí un día floreció?
Bueno...fue fruto del dolor, que me hizo pensar que bien protegido bajo capas de alquitrán nadie podría volver a hacerle daño.
Y así llevo años, entre citas y amoríos que no germinan, como malas semillas.
Ahora mismo salgo a otra misión, buscando el amor que un día me negué, en la vieja y conocida búsqueda de una nueva desconocida.
Un rellano sin vida, yo solo ante el ascensor. El timbre que avisa de su llegada a planta y una hermosa visión.
Mi vecina, bonita donde las haya, simpática, siempre de buen humor, pero mi osadía no alcanza a decirlo a viva voz.
Se conforma con un tímido "Buenos días", mientras ella me mira, como escrutando mi interior.
"Los corazones no deberían ser de asfalto" susurra a mi paso. Allí termina mi excursión.
Un terrible picor se apodera de mi pecho, revisó mi viejo y yermo asfalto,esperando encontrar alguna hierba.
Ansioso e ilusionado, pero...,¿dónde está mi asfalto y quién puso ahí esa selva?


domingo, 31 de mayo de 2015

Frío y calculador

Estaba aterrada.
Lo escuchaba en la habitación de al lado, su arrastre de pies indicaba que se había levantado de la cama. 
Los pasos se acercaban, perezosos, sin prisa, el monstruo sabía que ella no podía huir y a pesar de eso, su avance era sigiloso.
Ella sabía de sus intenciones, se alimentaría de ella y no podía hacer nada. A su vez, él no pararía hasta vaciarla del todo.
La luz se encendió, él la miró con los ojos entrecerrados.
Allí estaba, arrinconada en una esquina, indefensa e inmóvil, blanca como el papel.
No necesitaba ningún arma, con sus propias manos le abrió la barriga en dos.
Se tomó un par de segundos en observar su interior, hasta alargar su mano y tomar el objeto de su deseo, algo con lo que saciar su apetito.
El terrible monstruo miró su mano apesadumbrado y pensativo.
"Solo un yogur, mañana tengo que ir a la compra" dijo para sí, mientras cerraba de nuevo la nevera.